Impacto del ejercicio aeróbico y anaeróbico en la glucosa en sangre

Los efectos del ejercicio aeróbico y anaeróbico en la glucosa son bastante diferentes, y esto se hace más evidente en las personas con diabetes.

Entender los efectos de cada tipo de ejercicio ayuda a evitar hipoglucemias (bajones de azúcar) y también hiperglucemias (picos de azúcar en sangre). Así mismo, permite tomar mejores decisiones antes, durante y después del entrenamiento físico.

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El cuerpo responde al ejercicio físico según la intensidad, duración y tipo de actividad. Por esta razón, conocer el impacto del ejercicio aeróbico y anaeróbico en la glucosa es clave para tener un control diario integral y completo en la diabetes.

Ejercicio aeróbico y anaeróbico en la glucosa: ¿cuáles son las diferencias?

La diferencia de impacto del ejercicio aeróbico y anaeróbico en la glucosa se da por un uso distinto de energía y oxígeno en el cuerpo. Si bien los efectos de cada tipo de ejercicio no siempre pueden predecirse con exactitud, a continuación encuentras algunas pautas que suelen aplicar.

Impacto del ejercicio aeróbico en la glucosa

El ejercicio aeróbico usa oxígeno de forma sostenida. A continuación algunos ejemplos:
• Caminar a paso rápido
• Correr o trotar largas distancias
• Montar bicicleta
• Nadar
• Senderismo o trekking

Este tipo de ejercicio suele reducir los niveles de glucosa en la sangre durante y después de la actividad. Esto ocurre porque los músculos usan glucosa como fuente de energía de acceso fácil y rápido.

Además, aumenta la sensibilidad a la insulina. Esto puede causar hipoglucemias durante o después del ejercicio, en especial si se realiza durante tiempo prolongado.

Por eso, muchas personas necesitan reducir insulina o consumir carbohidratos antes. También es común que la glucosa siga bajando horas después. Esto aumenta el riesgo de hipoglucemias nocturnas.

Impacto del ejercicio anaeróbico en la glucosa

El ejercicio anaeróbico es intenso y de corta duración. Ejemplos comunes son:
• Levantamiento de pesas
• Sprints: correr durante 10 segundos al máximo de capacidad)
• HIIT: rutina que alterna periodos breves de actividad física intensa (cerca del 80-95% de la frecuencia cardíaca máxima) con descansos cortos
• Saltos o pliometría
• Boulder o movimientos explosivos en escalada

Aquí el cuerpo usa glucógeno rápidamente. Esto puede elevar la glucosa en sangre temporalmente durante y después de este tipo de actividad física.

Lo anterior ocurre por la liberación de hormonas como adrenalina y cortisol, las cuales elevan el azúcar en sangre. En este caso, el cuerpo se prepara para responder a un esfuerzo intenso.

Sin embargo, este aumento suele ser temporal. Después del ejercicio, la glucosa puede estabilizarse o bajar. Esto depende de la duración y la intensidad del esfuerzo.

La importancia de practicar ejercicio en la diabetes

Muchas personas con diabetes temen los efectos del ejercicio aeróbico y anaeróbico en la glucosa. Y por esto muchas veces evitan practicar ejercicio. Sin embargo, el ejercicio diario es parte fundamental de un tratamiento adecuado.

Al hacer ejercicio con regularidad, sus células se vuelven más sensibles a la insulina, lo que ayuda a mantener los niveles de glucosa en sangre dentro del rango objetivo (International Diabetes Federation, 2026).

Un estilo de vida sedentario puede dificultar el manejo de la diabetes, lo que conlleva un control deficiente de la glucosa en sangre y un mayor riesgo de complicaciones relacionadas con la enfermedad.

¿Qué tanto ejercicio practicar en la diabetes?

Es importante empezar de forma gradual. Aumenta poco a poco la duración e intensidad para que el cuerpo se adapte y reducir el riesgo de hipoglucemias.

Coordina el ejercicio con los horarios de insulina y comidas. Un profesional de salud te puede ayudar a ajustar estos factores para evitar bajadas de glucosa.

La constancia es esencial. Se recomienda al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico moderado, distribuidos en varios días. Puedes hacer sesiones cortas de 10 a 15 minutos. Además, se sugiere entrenamiento de fuerza al menos dos veces por semana, trabajando todos los grupos musculares (International Diabetes Federation, 2026).

Es importante monitorear la glucosa antes, durante y después del ejercicio. Esto permite entender cómo responde el cuerpo y hacer ajustes en la insulina o la alimentación.


Cómo aprovechar el impacto del ejercicio aeróbico y anaeróbico en la glucosa

Combinar ambos tipos de ejercicio puede ayudar a mantener la estabilidad de los niveles de azúcar en sangre. Por ejemplo, hacer pesas antes de una rutina de cardio puede reducir caídas bruscas en la glucemia

Sin embargo, el impacto del ejercicio aeróbico y anaeróbico en la glucosa varía en cada persona dependiendo de su edad, metabolismo, rutina, descanso y muchos otros factores. Por eso, es importante observar patrones individuales. 

Si vives con diabetes, te recomendamos llevar registros diarios para identificar patrones de tus niveles de azúcar relacionados con tus hábitos. 

Con el tiempo aprenderás a conocer tu cuerpo y a aprovechar cada tipo de ejercicio dependiendo de lo que quieras conseguir. La clave está en experimentar, registrar y ajustar.


Recomendaciones prácticas


• Mide tu glucemia antes, durante y después del ejercicio. Esto te ayudará a entender el impacto del ejercicio aeróbico y anaeróbico en la glucosa y a evitar o manejar complicaciones a tiempo. 
• Si tu glucosa está baja después del ejercicio, consume carbohidratos. 
• Hay mayor riesgo de hipoglucemia nocturna si entrenas en la tarde o noche.
• Lleva siempre carbohidratos de acción rápida. Esto es clave para tratar hipoglucemias.
• Si tu sesión de ejercicio dura más de 45 minutos, probablemente deberás consumir carbohidratos durante la práctica.
• Ajusta la dosis de insulina según el tipo de ejercicio. Consulta con tu equipo de salud si es necesario.
• Hidrátate antes, durante y después del ejercicio. El cuerpo puede utilizar hasta 2,5 litros de líquido al día y más si hay ejercicio.
• Evita entrenar con glucosa muy baja o muy alta. Esto puede ser peligroso.
• Planifica un consumo carbohidratos según el tipo y duración del ejercicio. Consulta a tu médico para poder calcular esto.


Referencias bibliográficas


• International Diabetes Federation. (2026). Diabetes and physical activity.
Disponible en: https://idf.org/about-diabetes/diabetes-management/physical-activity/ 

• World Journal of Diabetes. Andrea Lukács, László Barkai. (2015). Effect of aerobic and anaerobic exercise on glycemic control in youth with type 1 diabetes. World Journal of Diabetes, 6(3), 534–542. PMCID: PMC4398909 | PMID: 25897363 Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4398909/ 

• Motriz: Revista de Educação Física. (2016). Ejercicio físico en la diabetes tipo 1: recomendaciones y cuidados. Motriz, 22(4). Disponible en: https://doi.org/10.1590/S1980-6574201600040001



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